
Escándalo en el fútbol argentino
En las últimas horas se desató un escándalo en el mundo del fútbol de Córdoba, relacionado con apuestas deportivas. El presidente del Club Sportivo y Biblioteca Atenas de Río Cuarto, Federico Felippa, fue investigado por su extraño comportamiento en las plataformas de juego online durante un partido contra Juventud Unida Universitario, por el Torneo Federal A.
Una detención sorpresiva
El miércoles pasado, Felippa fue trasladado a la Departamental de Policía en carácter de demorado. Su detención causó sorpresa en la comunidad futbolística de la ciudad. Según fuentes policiales, se investiga un inusual movimiento de apuestas en un partido específico, donde Atenas perdió 3-0.
La pesquisa, a cargo de la Fiscalía de Cibercrimen, también apunta a otros dos directivos del club, el secretario Sergio Bustos y el tesorero Franco Panzolato, además de la kinesióloga Camila Basualdo Bustos.
Una denuncia que sacude al club
La Lotería de Córdoba presentó una denuncia por supuesto fraude en apuestas deportivas, relacionada con el extraño comportamiento de personas ligadas al club Atenas a través de plataformas legales de apuestas online. El fiscal Franco Pilnik explicó que se allanó a los sospechosos y que se encuentran en la fase de análisis de las pruebas.
Las primeras estimaciones hablan de un perjuicio económico de 4 millones de pesos para la entidad que regentea el juego en la provincia.
La relación con la AFA
Felippa es cercano a la AFA y cultiva una buena relación con sus autoridades. Además, cuenta con el apoyo del empresario Alicio Dagatti, presidente de la Asociación Atlética Estudiantes.
El titular de Atenas fue acusado de ser un ex barrabrava que fue ascendiendo en la estructura del club gracias a sus aportes y trabajo. Se desempeñaba como presidente desde 2020.
Un partido sospechoso
El partido en cuestión fue el disputado el 29 de septiembre en San Luis, donde Atenas presentó una formación con mayoría de juveniles, y perdió 3-0. Un dato llamativo es que uno de los refuerzos, el brasileño Uirá Marques, estuvo involucrado en los tres goles del equipo rival.
Marques fue contratado junto a otros dos jugadores serbios por un empresario cuya identidad es desconocida. Periodistas locales coinciden en que los tres futbolistas eran de bajo rendimiento y que podrían haber estado relacionados con las apuestas.
Tras el partido, Marques tuvo un fuerte altercado con sus compañeros y desapareció del club sin jugar la revancha. Su trayectoria refleja un paso por varios clubes de Brasil y otros países.
Este episodio reabre el debate sobre las apuestas deportivas y su impacto en el fútbol argentino. Por ahora, las investigaciones continúan su curso para esclarecer los hechos.