
Principio de tregua: el Gobierno abrió el diálogo con los aeronáuticos
El Gobierno libertario, luego de acusar a los gremialistas de "terroristas" y "extorsionadores", logró un principio de acuerdo con los principales sindicatos aeronáuticos para levantar las medidas de fuerza y abrir una mesa de diálogo.
El contexto
El pasado 30 de octubre se llevó a cabo un paro nacional de transporte que afectó considerablemente el normal desarrollo del país, organizado por los sindicatos aeronáuticos, que se mostraban unidos frente al Gobierno. La gestión de Milei se había mantenido firme en su postura de no dialogar con los dirigentes sindicales, pero el impacto del paro los obligó a reconsiderar su estrategia.
Los tres gremios más relevantes del sector, la Asociación del Personal Aeronáutico (APA), liderada por Edgardo Llano, la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas (APLA), conducida por Pablo Biró, y la Asociación Argentina de Aeronavegantes (AAA), a cargo de Juan Pablo Brey, mantuvieron reuniones individuales con las autoridades de Aerolíneas Argentinas.
El diálogo se abre paso
Los encuentros rindieron frutos, al menos por ahora. Los líderes sindicales se mostraron dispuestos a levantar las medidas de fuerza y abrir una negociación "responsable" que permita explorar un acuerdo sin paros sorpresivos. Biró, cuya organización había sido blanco de fuertes críticas por parte del Gobierno, se mostró conciliador y envió un mensaje esperanzador.
Su representante, Mateo Ferrería, aseguró que "no va a haber medidas de fuerza" y que en caso de no llegarse a un entendimiento, el Gobierno activaría el Procedimiento de Crisis. Sin embargo, no se establecieron plazos específicos.
Brey, por su parte, se mostró en sintonía con el enfoque de su par Biró y consideró que las huelgas se podrían haber evitado con una negociación paritaria razonable.
Un sindicato disidente
Si bien el panorama parecía alentador, no todos los sindicatos se mostraron conformes con el diálogo. APA, que agrupa a los trabajadores de Intercargo, salió descontento de su reunión con Aerolíneas Argentinas, ya que no obtuvieron ofrecimientos concretos y reiteraron su rechazo a la política oficial hacia la firma.
Además, se opusieron a la intervención de las fuerzas de seguridad en las operaciones de carga y descarga de equipajes, y advirtieron sobre las contingencias que podrían derivarse de esta situación.
Privatización complicada
Mientras tanto, el Gobierno ve cada vez más lejana la posibilidad de privatizar o cerrar Aerolíneas Argentinas. Los potenciales inversores se echan para atrás ante los convenios colectivos de trabajo y la negociación en el Congreso para liquidar la compañía se encuentra estancada.
El conflicto con los aeronáuticos parece haberle pasado factura al oficialismo, que ahora debe enfrentarse a una difícil realidad: ganarse a los gremios o encontrar una salida alternativa a su plan inicial.
Propuesta penalizadora del PRO
En este contexto, el bloque de diputados nacionales del PRO propone penalizar los bloqueos sindicales, ya sean directos o indirectos, con penas de prisión efectiva. Según su opinión, los bloqueos perjudican la producción y generan pérdidas que terminan afectando el pago de sueldos.
La bancada macrista apunta así a presionar al Gobierno para que tome cartas en el asunto y prohíba las medidas de fuerza que interrumpan los servicios de transporte.