
Una reforma que apunta a desestatizar los partidos políticos
El paquete de reformas políticas promovido por el presidente Javier Milei representa un quiebre radical con una concepción intervencionista del Estado en la vida política, que se afianzó durante el kirchnerismo, y marca el tránsito hacia una perspectiva liberal que busca garantizar el pleno ejercicio de la libertad de asociación y pensamiento, sin intromisión estatal.
Contexto
En el contexto actual de crisis de representación y desarticulación del sistema de partidos, se les otorgó a estos, según Gerardo Scherlis (2008), un estatus cercano al de un "servicio público" que el Estado debía sostener. Así, durante la era kirchnerista, se impulsaron reformas políticas con el objetivo de instaurar el control estatal en la selección de candidaturas y afianzar el financiamiento público de los partidos.
Reformas que no dan resultado
Las reformas implementadas tuvieron objetivos teóricos claros, como democratizar la selección de candidatos, ordenar la oferta electoral y asegurar condiciones de equidad en las elecciones. Sin embargo, los resultados prácticos han sido muy distintos.
Las PASO no han logrado su objetivo central de ampliar la participación en la selección de candidaturas. En la mayoría de los casos, las primarias se han convertido en una encuesta preelectoral, ya que predominan las listas únicas. Además, los sectores dominantes de los partidos imponen reglas que terminan excluyendo a los perdedores, concentrando así el poder en las cúpulas.
Por otra parte, las modificaciones en el financiamiento público han llevado a la creación de partidos "flash", que se han convertido en negocios políticos. A su vez, la inequidad en la competencia se agudiza cuando los oficialismos usan irregularmente los recursos públicos en su favor.
Los magros resultados se ven también en el costo elevado que representan las PASO, el cansancio ciudadano ante elecciones sucesivas y la parálisis institucional provocada por la patrimonialización de los recursos del Estado.
La propuesta de Milei
Las reformas propuestas por el presidente Milei buscan revertir el proceso de estatización de los partidos políticos y conectar a estos con sus bases sociales. Se busca considerar a los partidos como entidades privadas autónomas, responsables de definir sus asuntos internos y financiar sus gastos, sin injerencia estatal.
Esta perspectiva liberal busca desmontar una estructura cargada de privilegios de élite, recuperando así la confianza perdida en los partidos políticos y fortaleciendo el sistema representativo.
Conclusión
Los magros resultados de las reformas kirchneristas en materia política han llevado a que se impulsen cambios profundos que desestaticen los partidos políticos. El objetivo es enraizar a estos en sus bases y evitar que sean agencias de gobierno desconectadas de la sociedad.
El desafío es importante para recuperar la legitimidad y la confianza ciudadana, y estos cambios representan un paso fundamental en ese dirección.