
La crisis de la industria en Argentina
La situación de la industria en Argentina es preocupante desde la asunción de Javier Milei como presidente. Según el INDEC, la producción manufacturera cayó un 13,2% en los primeros ocho meses del año, un porcentaje muy por encima del promedio general de la economía (-3,1%). Además, se perdieron 1.100 empresas industriales y 29.000 puestos de trabajo en el mismo período.
Políticas industriales opuestas
De acuerdo con un informe reciente de Fundar, titulado "Luces y sombras de la política industrial en Argentina en el siglo XXI", la política industrial en el país ha oscilado entre gobiernos nacional populares y liberales, con enfoques muy distintos.
Los primeros suelen impulsar la industria como motor del desarrollo, pero sus políticas terminan afectando la capacidad exportadora y, en última instancia, el crecimiento industrial. Por otro lado, los gobiernos liberales se centran en la macroeconomía y la desregulación, con una visión escéptica hacia las políticas productivas.
La industria, clave en la economía argentina
La industria es clave en Argentina, ya que representa casi el 20% del PBI, sustenta 2,6 millones de empleos directos y representa el 57% de las exportaciones de bienes y servicios. within cuatro bloques industriales con alta potencialidad futura: agroindustria, capitales intensivos, industria del conocimiento y metalmecánica y automotriz.
A pesar de su importancia, el sector enfrenta una crisis profunda, con una caída más pronunciada incluso que durante la gestión de Mauricio Macri, según señala el informe de Fundar.
El contexto internacional y el renacimiento de la política industrial
Mientras que la política industrial estuvo fuera de la agenda durante décadas en muchas partes del mundo, Fundar observa un "regreso" de la misma en las principales potencias. Esto se debe a varios factores, incluyendo la competencia tecnológica entre China y Estados Unidos, la búsqueda de autonomía en un mundo cada vez más interdependiente y la necesidad de adaptarse al cambio climático.
Además, la creencia de que la industria manufacturera puede generar trabajos de alta calidad y promover la movilidad social, ha renovado el interés en políticas orientadas a este sector.