
Yoon Suk Yeol, un presidente impopular rodeado de escándalos
El presidente de Corea del Sur, Yoon Suk Yeol, se ha visto envuelto en una nueva polémica tras declarar la ley marcial en el país. Una medida que ha sorprendido a la opinión pública internacional y que ha generado conmoción en el país asiático.
Bajos índices de popularidad
Yoon, de 61 años, ya había tenido que hacer frente a una baja popularidad debido a diversos escándalos y polémicas. Uno de los más sonados salpica directamente a su esposa, Kim Keon He, quien está implicada en una trama de manipulación de precios y aceptación de sobornos.
Este escándalo ha afectado enormemente la imagen del presidente, siendo uno de los factores clave en la derrota de su partido en las últimas elecciones. Desde entonces, Yoon ha tenido dificultades para llevar a cabo sus políticas, encontrando constantes obstáculos en el Parlamento.
Una medida polémica
La declaración de la ley marcial ha sido una acción inesperada que ha provocado reacciones encontradas. Por un lado, la oposición ha llamado a salir a las calles a protestar, mientras que Yoon acusa a los partidos contrarios de servir a intereses ajenos al país y ser antiestatales.
La sorpresa mayúscula ha generado un gran impacto en el won surcoreano y en las acciones de Samsung. Una situación que se ha vivido con preocupación en un país con un pasado autoritario hasta la década de los 80.
Pasado reciente
Hace tan solo dos años, en 2022, Yoon accedió a la presidencia del país en unas elecciones muy reñidas. Su victoria por un margen mínimo sobre el líder de la oposición, Lee Jae Myung, no auguraba un mandato sencillo. De hecho, desde su llegada al poder, Yoon ha tenido que hacer frente a constantes controversias y escándalos.
La última vez que se aplicó la ley marcial en Corea del Sur fue en 1980, tras el asesinato del dictador Park Chung Hee. Una ola de protestas pidiendo democratizar el país fue reprimida brutalmente, causando alrededor de 2.000 muertos, según algunas fuentes.
La historia parece no haber enseñado a los líderes del país, y la nueva ley marcial ha causado una oleada de preocupación en la sociedad surcoreana, que recuerda con temor su oscuro pasado.