
Argentina refuerza su defensa aérea con cazas F-16
El Ministerio de Defensa anunció una gran noticia para la Fuerza Aérea Argentina. Los componentes del primer avión caza F-16B Block 10 ya están en camino hacia el país. Se espera que estos componentes sean ensamblados en el Hércules C-130 de la FAA.
Logística compleja
El traslado de este avanzado caza no es una tarea sencilla. Personal especializado de la FAA se trasladó hasta Aalborg, en Dinamarca, para coordinar la compleja logística necesaria para trasladar la aeronave. Allá se encuentra el Servicio de Mantenimiento para la Defensa.
Desde el Ministerio de Defensa se informó que estos componentes serán transportados al país por vía fluvial. Una vez en Argentina, serán montados en el Centro de Instrucción y Perfeccionamiento de la localidad bonaerense de Tandil.
Un contrato millonario
Este caza es solo uno de los 25 que fueron adquiridos por el Gobierno argentino, en el marco de un contrato firmado en abril de este año. La inversión total asciende a varios millones de dólares y representa "la adquisición aeronáutica militar más importante desde 1983", según palabras del ministro de Defensa, Luis Petri.
Los 24 aviones de combate F-16A/B MLU comenzarán a llegar a nuestro país a partir del año que viene. Además, se formará personal técnico y de aviación especializado en el manejo de estos aparatos.
Celebración y controversias
El ministro Petri celebró en sus redes sociales la llegada de los primeros componentes de este avión caza y afirmó: "Recuperamos nuestra capacidad supersónica, ¡el cielo argentino nunca estuvo más protegido!".
Sin embargo, la decisión del Gobierno fue cuestionada por algunos sectores que consideran excesivo este gasto en medio de una crisis económica. También hubo opiniones que destacaron el secretismo alrededor de la operación y su posible impacto en las relaciones con otros países de la región.
Una señal a Gran Bretaña
La compra de estos aviones cazabombarderos parece ser también un movimiento estratégico en la disputa que mantiene Argentina con Gran Bretaña por las Islas Malvinas. Aunque desde un portal británico se aseguró que nuestro país "está lejos de ser una amenaza" en este sentido.
Lo cierto es que, según el Gobierno, con esta adquisición "damos un paso trascendental en nuestra política de defensa" y se pone a la Fuerza Aérea a la altura de los desafíos tecnológicos del siglo XXI.