
La caída salarial, un tema delicado
En una reciente entrevista radial, el presidente Javier Milei se refirió a la controversia generada por los dichos de su vice, Victoria Villarruel, quien se quejó por su sueldo, afirmando que gana “dos chirolas” en comparación con los gastos necesarios para vivir con honestidad.
La realidad salarial, según Milei
En su respuesta, Milei reconoció que el salario promedio en Argentina ronda los 400 mil pesos. Además, el mandatario aseguró que el 95% de los argentinos gana menos de esa cantidad, mientras que el 25% que percibe mayores ingresos gana entre 500 mil y 7 millones y medio.
Estos datos echan por tierra las declaraciones del vocero presidencial, Manuel Adorni, quien afirmaba que el salario real promedio se ubicaba en los 1100 dólares.
Pero la realidad parece ser más cruda de lo que se imaginaba, ya que el salario mínimo en Argentina se encuentra entre los más bajos de América Latina, solo por encima de Venezuela. A mediados de 2024, se situaba en 163 dólares, muy por debajo de los 675 dólares de Costa Rica, el más alto de la región.
Una mejora lenta
Para marzo de 2025, el gobierno ha previsto un aumento del salario mínimo a 296.832 pesos, una mejora respecto a los valores de mediados de 2024, pero aún muy lejos de los estándares necesarios para que las familias no sean consideradas pobres.
Esta situación parece no tener una solución rápida, ya que los gremios y empresarios no han logrado ponerse de acuerdo para establecer un nuevo ingreso mínimo, por lo que el gobierno debió intervenir y decidir un aumento gradual hasta marzo.
Las cifras parecen hablar por sí solas. Según datos oficiales, en 2019 el salario mínimo era de 16.875 pesos (210 dólares), mientras que para 2024 se elevó a 231 dólares. A pesar de este incremento, aún queda muy por debajo del poder adquisitivo necesario.
La caída salarial y el costo de vida en Argentina se han convertido en un tema de discusión constante, y los datos ofrecidos por el mismo gobierno muestran una realidad preocupante.