
Policías de civil matan a un inocente en Mar del Plata
El trágico incidente ocurrió en la madrugada del jueves 07 de febrero en la intersección de las calles Fortunato de la Plaza y Polonia en Mar del Plata, cuando un grupo de cinco agentes de la policía bonaerense vestidos de civil intentaron detener un auto. Los ocupantes del vehículo, entre ellos Matías Paredes de 26 años, al ver a los agentes sin uniformes creyeron que se trataba de un asalto y huyeron del lugar.
La persecución y el desenlace fatal
Los policías persiguieron el auto de Matías Paredes, un Fiat Palio, y al llegar a Goñi bis y 37 dispararon contra sus ocupantes. Matías recibió tres disparos que le causaron la muerte: uno en la espalda, otro en el hombro derecho y un tercero en el brazo derecho, además de una bala que le rozó la cara.
El conductor del vehículo resultó herido con balas de goma y fue llevado al hospital HIGA, donde se encuentra fuera de peligro.
Las investigaciones
El fiscal Alejandro Pellegrinelli de la UFI 5 de Mar del Plata lleva adelante la investigación del caso, que ha sido caratulado como homicidio agravado. Los agentes involucrados no han sido detenidos, pero sí han sido identificados. Por su parte, la Dirección General de Asuntos Internos del Ministerio de Seguridad Bonaerense también ha iniciado una investigación para aplicar las sanciones correspondientes.
Según el fiscal, las cámaras de seguridad de la zona serán clave para establecer la secuencia de eventos que llevaron a este trágico desenlace. Además, se espera que la pericia balística revele la cantidad de disparos efectuados y la relación de las armas con cada uno de los funcionarios involucrados.
Las autoridades creen que los policías confundieron a Matías Paredes con Cristian Néstor Monje, alias "Guachín", presunto asesino del kiosquero Cristián Javier Velázquez a principios de esta semana, quien huía del lugar donde cometió el crimen.
La familia exige justicia
La familia de la víctima asegura que se trata de un error de la policía y fuentes oficiales confirmaron que los agentes involucrados admitieron que "buscaban al pibe con camiseta de Alvarado que mató al kiosquero"
Matías Paredes, un albañil y padre de una niña de tan solo 3 años, es una víctima más de la violencia policial. Su muerte deja un amargo sabor de boca y una sensación de injusticia que la familia no está dispuesta a dejar pasar. Exigen que se haga justicia y que los responsables paguen por su crimen.