
El Pentágono ordenó la inmediata expulsión de todas las personas transgénero del Ejército
El memorando del Departamento de Defensa, publicado el miércoles, establece una serie de medidas discriminatorias hacia las personas transgénero que sirven en el Ejército. De acuerdo con el nuevo mandato, aquellas personas con antecedentes de disforia de género o que hayan recibido algún tratamiento hormonal o cirugía de transición ya no serán bienvenidas en el Ejército.
Un proceso de separación obligatorio
Cada rama del Ejército tendrá la orden de identificar a los miembros transgénero en un plazo de 30 días y comenzar su proceso de separación. Los soldados que sean dados de baja recibirán honores, y en caso de retiro voluntario, se les otorgará el doble de la paga por separación voluntaria.
Además, el Ejército dejará de costear tratamientos y cirugías relacionadas con la disforia de género, salvo algunas excepciones. Estas se limitarán a los casos en los que el soldado ocupe un rol clave en el combate y así lo determine el Gobierno. Incluso si un soldado transgénero logra obtener una exención para continuar en el Ejército, se le negará el acceso a baños, vestuarios y duchas según el género con el que se identifique. También se le exigirá cumplir con los requisitos físicos del sexo que se le asignó al nacer.
Reacciones en contra
Organizaciones de derechos humanos y grupos de defensa LGBTQ+ han condenado esta decisión y argumentan que miles de personas trans han servido con honor y sin problemas en el Ejército. Por su parte, el grupo SPARTA Pride, que apoya a los militares transgénero, ha manifestado su rechazo ante esta medida.
"Ninguna política borrará jamás la contribución de los estadounidenses transgénero a la historia, a la lucha bélica o a la excelencia militar. Los miembros transgénero del servicio tienen un espíritu de lucha único y seguirán defendiendo la Constitución y los valores estadounidenses, pase lo que pase"
El Departamento de Defensa no ha emitido comentarios sobre el tema, pero esta decisión revierte la política de 2016 implementada durante la administración de Barack Obama, que permitía a las personas transgénero servir abiertamente en el Ejército.
Un duro golpe a la comunidad trans
Se estima que alrededor de 15.000 soldados transgénero forman parte del personal militar en activo, reserva y Guardia Nacional. La prohibición representa un duro golpe para este grupo y abre la puerta a desafíos legales, ya que organizaciones defensoras de los derechos civiles han anunciado que presentarán demandas para detener esta medida.