
Gran Hermano, un reflejo de la sociedad actual
El estreno de una nueva edición del reality show Gran Hermano vuelve a poner en funcionamiento una maquinaria mediática que genera repercusiones en redes sociales y divide a la audiencia entre detractores y fanáticos. Pero, ¿es este programa un reflejo de la sociedad o es la sociedad la que lo define?.
La sociedad, reflejada en GH
Soledad Toledo afirma que Gran Hermano es un programa que, desde su primera edición en Argentina en 2001, ha sido un reflejo de la sociedad. Los participantes encarnan estereotipos seleccionados por la producción con el objetivo de generar votos o "conversación digital" en redes sociales.
Si bien cada edición ha tenido sus particularidades, la selección de los concursantes parece no ser inocente. En la edición actual, por ejemplo, se puede observar la inclusión de "famosos" o personas relacionadas con ellos, como el hijo de un actor peruano o la ex pareja de un jugador de fútbol.
De la televisión a las redes sociales
Las redes sociales han jugado un papel fundamental en el éxito de Gran Hermano. En las últimas ediciones, el fenómeno del "fandom" -grupos de fanáticos de ciertos participantes- se ha vuelto cada vez más relevante. Los fans no solo expresan su apoyo en línea, sino que también se organizan para recolectar fondos y comprar "votos turbo" para sus favoritos.
Este fenómeno ha llevado a que el programa se adapte a los nuevos hábitos de consumo mediático. El rating televisivo ya no es el único indicador de éxito; ahora, la conversación digital en todas las plataformas es clave para la permanencia del show. Los participantes aspiran a conquistar este espacio en línea, donde son evaluados por su capacidad para generar tendencia.
Del reflejo a la proyección
Si bien en las primeras ediciones los espectadores podían identificarse con los participantes, hoy en día parece haber un cambio en esta dinámica. Ahora, quizás el espectador promedio proyecta en GH su deseo de ser influencer, más que verse reflejado en la pantalla.
Sin embargo, más allá de esta evolución, el programa sigue mostrando una realidad social. Los concursantes y su público son un reflejo de una parte de la sociedad, y el éxito de GH se debe en parte a esta conexión con su audiencia. Los realities, al igual que la nueva música, hablan a un público específico y son un reflejo de sus deseos e intereses.