
El hambre afecta al 28% de los argentinos
Según un reciente informe del Observatorio de la Deuda Social de la UCA, la inseguridad alimentaria en Argentina ha alcanzado su nivel más alto en las últimas dos décadas. El 28% de la población pasa hambre involuntariamente debido a problemas económicos.
Una situación alarmante
El estudio revela que el 49,9% de los argentinos se encuentra en situación de pobreza, lo que supone un aumento de más de 5 puntos porcentuales respecto al año anterior. La inseguridad alimentaria afecta especialmente a los hogares más vulnerables, donde el 12,6% se encuentra en una situación severa.
Las cifras son preocupantes, ya que representan un incremento sostenido en los estratos sociales más desfavorecidos. Además, la cobertura de los programas sociales de asistencia alimentaria directa ha disminuido ligeramente, del 61,9% en 2023 al 61,2% en 2024.
Desolación y resignación
Las organizaciones sociales y los comedores populares ven cómo aumenta la demanda mientras la situación se agrava. Margarita Barrientos, responsable del comedor Los Piletones, afirma que la gente parece resignada y que cada vez son más los que acuden a buscar alimento.
Leonardo Álvarez, de la ONG Sal de la Tierra, coincide en que cada vez más personas se suman a sus comedores, incluyendo jubilados y trabajadores con empleos estables.
Falta de apoyo institucional
Las entidades sociales se sienten solas y abandonadas por el gobierno. Según relatan, la asistencia del Ministerio de Desarrollo Humano se ha reducido en los últimos tiempos. Hace una semana, la Justicia ordenó la restitución del abastecimiento de alimentos a 66 comedores que habían sido suspendidos.
Pobreza multidimensional
El 41,6% de los hogares argentinos se encuentra en situación de pobreza multidimensional, es decir, no solo carecen de ingresos suficientes sino que también sufren carencias en áreas como salud, educación o acceso a servicios básicos.
Además, un porcentaje significativo de la población tiene dificultades para acceder a medicamentos esenciales, mientras que el empleo pleno registra su nivel más bajo desde 2006. Por otro lado, el número de hogares que deja de pagar servicios públicos básicos por motivos económicos ha aumentado considerablemente.
Una situación que se agrava
El deterioro económico y social se ha visto agravado en 2024, según señala el informe de la UCA. La pobreza rozó el 50% en el tercer trimestre del año, y se espera que la situación siga empeorando si no se toman medidas eficaces.