
Los patovicas del Palacio
Carlos Ares
Si bien se mira, la Corte Suprema de Justicia son cuatro empleados planta permanente, Rosatti, Rosenkrantz, Maqueda y Lorenzetti, intocables hasta los 75 años, que ganan los sueldos más altos dentro de la administración pública, más que el Presidente. “Con la tuya, contribuyente”, diría la popular youtuber Luli Ofman, cobran unos cinco millones de pesos en blanco, más beneficios en gris, auto, chofer, viáticos por viajes, vacaciones en verano e invierno, además de las licencias en negro.
Requisitos para ser parte de la Corte Suprema
Los requisitos para ser parte de este exclusivo club son, entre otros, ser abogado, profesor y haber publicado algo, aunque no tenga lectores. Una vez dentro de la "familia judicial", se puede aspirar a ser juez, y con el impulso político correcto, llegar a la Corte.
La Corte y su supuesta sobrecarga de trabajo
Cuando se trata de quejas sobre la carga de trabajo, la Corte Suprema no se queda atrás. Afirman que tienen mucho por hacer, y que requieren de mucho tiempo para revisar cada caso y garantizar que se cumplan todos los requisitos. Pero la realidad es diferente, ya que en muchos casos solo necesitan confirmar las sentencias de tribunales inferiores.
Los miembros de la Corte tienen la obligación de expedirse en tiempo y forma, pero a menudo se esconden detrás de un velo de hipocresía, demorando y cajoneando causas, defendiendo sus privilegios y negocios.
La justicia y sus demoras
Los ciudadanos esperan ansiosamente que se haga justicia, pero los patovicas del Palacio los reciben con los brazos cruzados. Los expedientes se convierten en póker de causas, mientras que la gente común sufre y reclama una resolución rápida. La Corte parece ignorar las urgencias y presiones sociales, políticas o mediáticas, alegando que no pueden trabajar bajo presión.
Pero la realidad es que, a menudo, la justicia se demora innecesariamente, causing un daño irreparable a los afectados. Los miembros de la Corte Suprema deberían cumplir con sus obligaciones laborales en un horario establecido, como cualquier otro trabajador, en lugar de fingir demencia.
La Corte y su papel en la democracia
El periodismo profesional y crítico es esencial para la democracia, y por eso mismo molesta a aquellos que creen tener la verdad absoluta. La Corte, en su papel de guardiana de la Constitución, debería entender que su trabajo es vital para mantener el equilibrio democrático.
En lugar de eso, los miembros de la Corte se esconden detrás de un velo de impunidad, protegiendo sus propios intereses y los de una élite, ignorando las necesidades de la sociedad. Los patovicas del Palacio parecen olvidar que su papel es proteger a los ciudadanos, no mantenerse alejados de ellos.