
Petro, acorralado por la crisis interna y las conspiraciones
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, enfrenta una semana complicada con una creciente crisis política tanto interna como externa, que ha terminado con la renuncia de un miembro clave de su gabinete.
Renuncia de la canciller
Laura Sarabia, canciller de Colombia, presentó su renuncia este jueves debido a "diferencias" con el presidente Petro. Su salida se produce por desacuerdos en el gabinete, especialmente tras la incorporación del nuevo ministro del Interior, Armando Benedetti.
Sarabia, quien fuera una figura destacada en la campaña presidencial de Petro en 2022, expresó en una carta dirigida al mandatario que no está de acuerdo con algunas de las recientes decisiones tomadas en el gobierno, sin dar mayores detalles.
La ahora ex canciller fue jefa de Gabinete y ocupó otros altos cargos en el gobierno antes de asumir su rol en Relaciones Exteriores. Su salida debilita aún más el gabinete de Petro, del que han formado parte más de cincuenta ministros en tres años.
Desavenencias en el Ejecutivo
La renuncia de Sarabia no es el único problema que enfrenta Petro. within su propio gabinete. Hay desavenencias con otros miembros del Ejecutivo, incluyendo la vicepresidenta Francia Márquez, a raíz de la incorporación de Benedetti, quien es investigado por corrupción y acusado de violencia de género.
Además, según reportan medios locales, la canciller saliente y Benedetti tenían diferencias en torno a un contrato para la expedición de pasaportes, y ella fue desautorizada en algunas de sus decisiones.
Sarabia no es la primera en abandonar el barco. Otros ministros también han renunciado debido a las disputas internas y la llegada de Benedetti al gobierno.
Crisis diplomática con Estados Unidos
Si la situación interna no fuera suficiente, el presidente colombiano también debe enfrentar una crisis diplomática con Estados Unidos, históricamente un aliado del país.
El jueves, ambos gobiernos llamaron a consultas a sus máximos representantes diplomáticos. Washington dio el primer paso, convocando al encargado de Negocios estadounidense en Bogotá, John McNamara, tras unas declaraciones que el gobierno estadounidense consideró repudiables e infundadas de altos cargos colombianos.
Petro, por su parte, convocó a su embajador en Estados Unidos, Daniel García-Peña.
La relación entre los dos países se ha visto tensionada en los últimos meses debido a discrepancias entre el izquierdista Petro y el presidente estadounidense, Donald Trump, sobre temas como la deportación de migrantes y la guerra arancelaria.
Las tensiones escalaron este fin de semana con la revelación de un presunto complot para derrocar a Petro, en el que estarían involucrados políticos colombianos y estadounidenses.
Fuente: Perfil.com