
Los haikus y su relación con el cambio climático
El haiku es un tipo de poesía breve y precisa que encanta a muchos escritores. Tradicionalmente, un haiku está compuesto por diecisiete sílabas divididas en tres versos: el primero de cinco sílabas, el segundo de siete y el tercero de cinco. Además, un haiku ideal contiene un kigo, una palabra que evoca una estación del año y, a menudo, un estado de ánimo.
Pero el cambio climático está alterando las estaciones y, con ello, los tradicionales haikus japoneses están perdiendo su esencia. Por ejemplo, la palabra hanami que evoca la contemplación de las cerezas en abril, ya no se corresponde con la realidad actual, pues las cerezas aparecen cada vez más pronto. Lo mismo sucede con otros haiku que describen momentos específicos del año que ahora están desfasados.
Según Justin McCurry, quien escribió un artículo sobre este fenómeno en The Guardian, esto está haciendo que los kigo pierdan su capacidad de evocar imágenes precisas y que los escritores de haikus occidentales estén cada vez más desconectados de la realidad japonesa. Tal vez los haikus estén mutando, adaptándose a un mundo cambiante, o tal vez se estén extinguiendo.
En resumen, el cambio climático no solo afecta a la naturaleza y a nuestro día a día, sino que también influye en las artes y la cultura, haciendo que formas tradicionales de expresión como los haikus tengan que adaptarse o desaparecer. Es un ejemplo más de cómo el cambio climático afecta a todos los aspectos de nuestra vida.