
Opinión
Hermanitas perdidas
Hoy se cumple otro 2 de abril, una fecha que evoca el recuerdo del 2 de abril de 1982, cuando se recuperaron, transitoriamente, los archipiélagos australes de Malvinas, Georgias y Sándwich del Sur. Y la realidad es que, otro 2 de abril llega y la dirigencia política nacional sigue sin enfrentar con seriedad este tema. De hecho, el acto oficial en el Cenotafio de la Plaza San Martín de Buenos Aires será solo para invitados oficiales. Los Veteranos de Guerra que combatieron en Malvinas no podrán asistir más que como observadores.
Una fecha que pasa desapercibida
Es lamentable que, año tras año, esta fecha pase casi desapercibida para la mayoría de nuestros dirigentes. A 43 años de la Guerra del Atlántico Sur, es necesario hacer un llamado de atención a la sociedad argentina para que reflexione sobre el tema y exija a sus gobernantes una postura más activa en la recuperación de estos territorios. ¿Cuántos presidentes, diputados y senadores hemos elegido en todo este tiempo que no han sido capaces de tomar medidas efectivas al respecto?
El Tratado de Madrid y la indiferencia política
Es indignante que el Tratado de Madrid de 1990, que tanto perjudica nuestra postura en la disputa por las islas, siga vigente. ¿Acaso ninguno de nuestros funcionarios ha considerado darlo por nulo? La pasividad de nuestros líderes políticos contrasta con la entrega y el sacrificio de los soldados que lucharon en la guerra. Y esta indiferencia también se refleja en la falta de atención hacia los Veteranos de Guerra y sus necesidades.
La postergación de los Veteranos y la hipocresía patriótica
Otro aspecto preocupante es la postergación a la que se ven sometidos los Veteranos de Guerra. Muchos de ellos sufren enfermedades físicas y mentales derivadas del conflicto, y su atención médica es deficiente. Las autoridades solo se muestran preocupadas cuando hay cámaras que lo registran. Además, parece haber un tabú en hablar sobre la real Post Guerra y en identificar a los responsables de las dificultades que enfrentan nuestros Veteranos, ya sea en el ámbito político, militar o periodístico.
Los actos patrióticos que se suceden en esta fecha ocultan una realidad que es necesario enfrentar. Detrás del fervor patriótico, hay una sociedad que poco ha hecho por los héroes de verdad, aquellos que lucharon en Malvinas. Es hora de dejar de lado la hipocresía y enfrentar la verdad, solo así podemos aprender de nuestro pasado y mejorar como nación.
Un llamado a la reflexión
Este 2 de abril debe ser un llamado a la reflexión individual y colectiva. Es momento de dejar de lado las falsas verdades y las mitos creados alrededor de la guerra y analizar la situación con honestidad. Solo así podemos honrar la memoria de los caídos y apoyar verdaderamente a quienes arriesgaron todo por nuestra patria.
No podemos permitir que la indiferencia y la hipocresía sigan reinando. Es momento de tomar acción y exigir a nuestros líderes que defiendan con valentía nuestros derechos sobre las Islas Malvinas. ¡Basta de palabras vacías, es tiempo de hechos!